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lunes, 13 de enero de 2020

ESTAMOS DE VUELTA!


Muy buenas a todos!! Después de un año de inactividad volvemos a retomar el Blog, eso sí, con más ganas que nunca!

 

Volvemos con los cursos tras el parón de Navidad, os esperamos a todos con mucho entusiasmo. Esperamos que estéis en buenísima forma, porque sabemos que durante las fiestas habéis seguido haciendo muuuucho ejercicio!!

 

Os recordamos que todavía quedan plazas libres para los cursos que empiezan en Febrero. Estos son los lugares, fechas y horarios disponibles:

Del 3 de Febrero al 29 de Mayo

·        Sansomendi (lunes y miércoles de 12:00 a 13:15).

·        Landazuri (martes y jueves de 12:00 a 13:15).

·        Lakua-Arriaga (martes y jueves de 12:00 a 13:15).

 

Para apuntaros, lo podéis hacer de dos maneras diferentes:

-         Mediante la página web. www.vitoria-gasteiz.org/cscm

-         De manera presencial en cualquier Centro de Mayores (CSCM) o Centro Cívico (CC) o en las oficinas de Atención Ciudadana.

Os recuerdo que es un programa de prevención de caídas enfocado a gente mayor, sobre todo para evitar las caídas. Para ello trabajaremos diferentes aspecto como la fuerza, flexibilidad, estabilidad y equilibrio. También trataremos aspectos relacionados con una alimentación saludable, de manera que podamos mantener una vida saludable y activa. 

Si queremos disfrutar de un envejecimiento activo, que mejor manera de disfrutarlo que haciendo ejercicio y comiendo sano.

ANIMAROS!!

martes, 18 de septiembre de 2018

Plazas libres



Ya estamos de vuelta, y tras un par de semanas de inscripciones, hoy se abre el plazo de plazas libres de los talleres a los que os interese acudir y aún no estéis inscritos.

Para apuntaros, lo podéis hacer de tres maneras diferentes:
-         Mediante la página web. www.vitoria-gasteiz.org/cscm
-         Por teléfono llamando al 010 o al 945 16 11 00
-         De manera presencial en cualquier Centro de Mayores (CSCM) o Centro Cívico (CC) o en las oficinas de Atención Ciudadana.

Os recuerdo que este año el programa de prevención de caídas se va a impartir en diferentes centros, y que todos aquellos que no hayáis participado antes, tenéis la posibilidad de apuntaros.

1º cuatrimestre

LUNES Y MIÉRCOLES

10.00-11.15 CSCM Txagorritxu
12.00-13.15 CSCM Lakua-Arriaga
16.30-17.45 CSCM Txagorritxu

MARTES Y JUEVES

10.00-11.15 Sala Simón Bolívar
12.00-13.15 CSCM Zaramaga
12.00-13.15 CSCM Coronación

2º cuatrimestre

LUNES Y MIÉRCOLES

10.00-11.15 CSCM Txagorritxu
12.00-13.15 CSCM Abetxuko
16.30-17.45 CSCM Txagorritxu
16.30-17.45 CSCM San Cristóbal

MARTES Y JUEVES

10.00-11.15 Sala Simón Bolívar
12.00-13.15 CSCM Zaramaga
12.00-13.15 CSCM Coronación

¡Nos vemos en octubre!


jueves, 21 de diciembre de 2017

¿Este año todos tendremos regalos?



Este año no os voy a poner un post sobre alimentación para estas fechas como hice el año pasado, pero he pensado escribir acerca de los posibles regalos para hacer a nuestros mayores, ya que pocas veces se nos ocurre que regalarles y como a todos, yo se que les hace ilusión recibir regalos, ya que es otra manera de mostrarles que aun formar parte y nos acordamos de ellos.

Yo creo que en muchas familias se a perdido esa ilusión que creábamos cuando éramos pequeños, esas ganas de levantarte corriendo para recibir los regalos por habernos portado bien (o carbón, según haya ido el año). Porque digo esto, porque para muchos son fechas malas, fechas llenas de recuerdos tristes donde faltan familiares o fechas en las que el stress, las luces, las multitudes… agobian. Aunque también es verdad que en las familias que aun hay nietos pequeños, esa ilusión se sigue manteniendo por ellos, aunque normalmente los único que reciben regalos suelen ser ellos, y los abuelos los que los proporcionan.

Así que este año, hagamos algo diferente. Que este año todos recibamos algo, volvamos a recuperar esa chispa que nos alegraba estas fechas y demos la vuelta a esos malos recuerdos, convirtiéndolos en unas fechas deseadas en las que nos juntamos con la familia y compartimos recuerdos del año.

Opciones posibles a regalar:
-         Unas buenas zapatillas de casa, que sean cómodas y blanditas, para que nos hagan estar a gusto en casa y descansando los pies. Una buena opción y que se hacen muy cómodas (a mi nunca me fallan) son las que tienen suela acolchada, como por ejemplo las de BioRelax. Hay que tener en cuenta que con la edad en algunos casos se nos cansan las plantas de los pies, incluso tenemos sensación de quemazón.

Este es el modelo que suelo regalar yo.
-         Detector de humos, son una idea estupenda y la cual debería de haber en todas las casas. Eso si, no colocarla justo en la cocina, lo ideal seria cerca del comedor y en la entrada a la cocina.
-         Las luces de presencia son otras de las ideas por las que yo me decantaría. Colocarla en el pasillo de camino al baño, para que evitemos esas caídas tontas por la noche. Existen una gran variedad y de diferentes precios. Lo ideal, se puede colocar incluso a los pies de la cama, es que nos alumbre hasta el baño. Además es muy útil para las personas con alzheimer, y a su vez, para las parejas, evitando así despertar al que duerme, ya que se apaga cuando nos vamos.
-         Una foto hecha en puzzle es perfecta para trabajar la memoria y la lógica. Además si la foto es familiar o tiene relación con la persona a la que se lo regalamos, es un incentivo para animarle a que lo terminen, ya que igual de otra manera jamás se pondrían a hacer un puzzle. Es otro de los regalos que para personas con alzheimer, encima ayuda a trabajar de manera indirecta.
-         Si nuestros mayores ya están muy mayores y no se arreglan muy bien con las cosas cotidianas, saber que en este aspecto también se ha evolucionado mucho. Hoy en día existen utensilios adaptados para ayudarnos a: colocarnos las medias, abrir frascos sin esfuerzo, lavarnos la espalda, cubiertos adaptados…  Os adjunto un enlace, para que entreis a salsear y veáis de que os hablo, este es un mero ejemplo.
-         Si sabemos que pasan mucho tiempo en el sofá (que no deberían), o en casa haciendo manualidades, podrimos pensar en un manta gordita y agradable para hacer frente a estos fríos días, incluso unos calcetines gorditos para que no se les enfríen los pies estando quietos. Hablando de calcetines, también se venden unos calcetines que mientras los llevas puestos te hidratan los pies.
-         Si por el contrario son de las que salen a pasear todos los días (sobre todo si salen a primera hora), seguro que agradecen unos guantes abrigados, un gorro elegante o una bufanda cómoda. Incluso si son hombretones de los que no usan bufanda, podríamos probar con un Buff, seguro que lo usan más de lo pensado. Nunca viene bien resfriarse, pero con la edad coger un catarro debilita más de lo que pensamos.

Si por el contrario queremos hacer regalos que nos supongan un gasto mayor, a parte de regalarles cosas que necesiten, como puede ser una batidora porque se les acaba de estropear, os dejo un par de idea que podrían ser resultonas:

-         Si aún limpia la casa con la escoba, pero su dolor o incapacidad de manejar los brazos como antes no se lo permite del todo, tal vez se vea agradecido si le regalan una aspiradora. Y ya si queremos evitar posibles tropezones con el cable, porque no una aspiradora inalámbrica, por ejemplo.
-         Como ya sabemos, con la edad vamos perdiendo el oído y aparte de verlo reflejado en las conversación cuando nos hacen repetir las cosas dos veces, lo observamos también cuando les vemos viendo la tele. Hay veces que tienen el volumen tan alto, que todo el edificio debe de estar oyendo lo que ven. Así que unos cascos inalámbricos son la solución a nuestro problema, y además evitaríamos que pudieran tropezar con los cables de los cascos convencionales.

Espero haber podido transmitiros un poco de energía y ganas por celebrar estos días de manera diferente, animando a nuestros mayores a participar y a compartir con nosotros. Son las personas que nos han dado todo lo que somos, y si no tenemos la opción de demostrárselo durante el año, ¿porque no ahora si tenemos la posibilidad de juntarnos con ellos? Aprender todo lo que podáis de ellos, sacarles todo su jugo y dedicarles todo el tiempo que podáis, compartir es vivir. Y tenerlo en cuenta, que aunque sean mayores, no significa que sean menos o estén incapacitados, todavía pueden hacer muchísimas cosas y algunas incluso mejor que nosotros.

Dejemos de hablar de regalos y valoremos todo lo que nos rodea:

martes, 27 de junio de 2017

Caídas: 2ª causa mundial de muerte por lesiones accidentales

Las caídas suponen la segunda causa mundial de muerte por lesiones accidentales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, en nuestro país, más de 2.200 personas mayores de 65 años fallecieron en 2014 a causa de una caída, conforme a los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Asimismo, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología apunta que una de cada tres personas mayor de 65 años que vive en su casa se cae al menos una vez al año y casi la mitad de ellos se cae más de una vez. El 70% de estos percances tiene algún tipo de efecto sobre la salud, como la pérdida de masa muscular o la pérdida de equilibrio, siendo el 10% de estos efectos de tipo grave.

http://geriatricarea.com

viernes, 21 de abril de 2017

Una pequeñas pautas para evitar las caídas en el hogar

¡Y lo prometido es deuda! ¿Como podemos modificar pequeñas cosas del hogar para evitar esas caídas tontas, o no tan tontas?

-         Importante tener una casa despejada, sobre todo los pasillos y las zonas de mayor transito, como la del baño. Atentos si tenemos animales sueltos por casa.
-         Si se nos cae algún líquido, limpiarlo rápidamente para que no resbalemos. Cuidado también con la cera cuando limpiamos el suelo.
-         Tener mucho cuidado con las alfombras. No solo porque se pueden mover y hacernos resbalar, si no también porque aunque la alfombra esté bien sujeta, ese pequeño cambio de relieve que tienen, puede suponer un tropiezo y una caída. Bien por no levantar bien los pies, porque no vemos tan bien como antes… CONSEJO: quitar las alfombra, además, nos ahorramos un trabajo menos a la hora de limpiar.
-         Evitar banquetas, sillas o escaleritas para subirnos a las alturas, pueden llegar a ser muy peligrosas. CONSEJO: poner todo lo necesario al alcance de la mano, evitando esas subidas que pueden acabar en muy malas consecuencias.
-         Llevar calzado adecuado. Las zapatillas de casa deberían de ser cerradas por atrás. De esta manera el pie está bien sujeto y evitaremos muchas caídas.
-         En el baño, como consejo, tener ducha en vez de bañera. Con la edad se hace mucho más difícil manejarnos para entrar y salir de la bañera, y más cuando está mojada.
o       Lo ideal es tener una ducha a ras de suelo, además de que es mucho más cómoda.
o       Las duchas nuevas suelen tener suelo antideslizante, pero sino aprovechar y poner una alfombrilla antideslizante para evitar caernos cuando nos estamos duchando.
o       El champú, esponja, gel… al alcance de la mano, ni muy arriba ni en el suelo.
o       Usar cortina o mampara que evite que se moje el suelo exterior a la zona de ducha.
o       Dejar la toalla al alcance de la mano, que no haya que hacer malabares para cogerla al salir de la ducha.
o       Cuidado con la alfombrilla cuando salgamos. Mejor poner una alfombrilla antideslizantes de las que se quedan pegadas al suelo, ya que si ponemos una tipo toalla, puede provocarnos una caída al deslizarse.
o       Nunca vienen mal si ponemos unas asideras o agarraderos.
-         Otro dato importante en el cual fallamos muchos de nosotros. Hay que encender las luces de noche (para ir al baño, trasladarnos de habitación, movernos por la casa). Que podemos hacer para solucionar este problema:
o       Encender la luz de la mesilla.
o       Tener cerca una linterna.
o       Colocar luces de presencia.
o       Colocar luces guía por el pasillo…
o       Las luces deberían de ser alcanzables, indirectas y homogéneas.
Es muy importante que encendamos la luz, porque aunque conozcamos nuestros hogares, esa confianza que depositamos al creer que conocemos la casa, es lo que provoca el mayor número de caídas.

Por que digo esto último. Porque está demostrado que nos caemos muchos más en casa que en la calle. En la calle el terreno siempre es nuevo, por lo que vamos alerta y pendientes, mientras que como el hogar es un sitio conocido, no prestamos tanta atención y es donde se producen el mayor número de caídas.

YA TENEMOS PLAN DE FIN DE SEMANA: ¡Adaptar la casa para evitar que me caiga!





martes, 4 de abril de 2017

Las caídas se pueden evitar

Empezaremos viendo como la OMS define las caídas como la “consecuencia de cualquier acontecimiento que precipite a una persona al suelo en contra de su voluntad”. Como siempre decimos, las caídas son algo involuntario. Eso sí, debemos de tener en cuenta que quien se ha caído una vez, lo hace dos y también tres.

Por ello tenemos que darle la importancia que se merece y no hacer caso omiso, puesto que normalmente suele ser un problema que ignoramos. No debemos ver las caídas como algo cotidiano de las personas mayores, ya qué porqué seamos mayores no significa que nos tengamos que caer. Cuando somos pequeños y aprendemos a andar, vamos en patines, corremos con los amigos… también nos caemos, y de mayores no tenemos nada. Las caídas las sufrimos todos; jóvenes, adultos y mayores. Eso si, es verdad que las caídas en los mayores, suelen tener consecuencias mayores que las del resto de población. Pero ya basta, tenemos que dejar de ver las caídas como una característica de las personas mayores..

¿Por qué no caemos?

-          Ciertas enfermedades, patologías, deterioro cognitivo, problemas neurologicos…
-          Alteración de la marcha, el equilibrio, la movilidad y flexibilidad.
-          Dentro del deterioro cognitivo; alteraciones visuales, auditivas…
-          Aumenta la capacidad de reacción.
-          Dentro de los factores externos: suelos mojados, hojas, baldosas en mal estado…

¿Que no puede suponer una caída?

-          Reduce la movilidad, incluso puede llevarnos a la inmovilización, por lo tanto puede crear una dependencia.
-          La dependencia puede darse en diferentes grados; desde ayudas técnicas como un bastón,  como a la necesidad de una compañía permanente, hasta la imposibilidad de salir del domicilio.
-          Perdida de autonomia.
-          Afecta a la calidad de vida, disminuyendola.
-          Puede acarrear soledad, depresión…
-          Posibles fracturas que requieren de periodos largos de inmovilidad o limitación articular.
-          Están asociadas a una mayor morbilidad y mortalidad.
-          Hay varios estudios que demuestran que después de ciertas caídas aumenta el número de personas mayores que se institucionalizan.

La mayoría de las caídas son evitables. Por lo tanto tenemos que tratar de llevar a cabo una prevención eficaz, una prevención desde una perspectiva multidisciplinar. Tenemos que tratar de identificar los factores de riesgo para poder modificarlos y de esta manera, evitar las caídas.

En la próxima entrada, hablaremos de posibles cambios que podemos hacer dentro del domicilio para evitar las caídas. Y como ya sabéis, hacer ejercicio físico y llevar una alimentación adecuada, son la clave para evitar las caídas y mantener un estilo de vida saludable acompañado de una buena calidad de vida.

¡A MOVER EL ESQUELETO!


lunes, 25 de abril de 2016

Sobre la (buena) prevención de caídas



Este artículo de nuestros compañeros de Matia Fundazioa versa sobre los caídas en el ámbito residencial, donde por sus características físicas hay un alto riesgo de caídas. Así, se ha calculado que la tasa de caídas asciende a 1,6 caídas al año y que la mitad de los residentes son reincidentes. Además, “se conoce que más de un 50% de las caídas son producidas por menos del 10% de los residentes.”
Las consecuencias son múltiples, empezando con una alta incidencia de fracturas de cadera, pasando por fallecimientos y miedo post-caída y terminando en un empeoramiento de la calidad de vida.
Para evitar las caídas hay diversas intervenciones, como por ejemplo, intervenciones únicas (basado en un solo factor de riesgo), múltiples o de tipo multifactorial (individualizados, monitorizados, trabajando diversos aspectos interrelacionados, etc.).
Cualquiera que sea el tipo de intervención elegido, esa actuación solo afecta a los residentes que se caen asiduamente, pero, y esto es lo que nos interesa, las intervenciones multifactoriales disminuyen el número total de caídas y tienen un efecto protector. Por el contrario, algunas intervenciones simples incluso aumentan el número de caídas.
Nos ha parecido conveniente terminar con esta conclusión:
“Las intervenciones multifactoriales pueden ser de gran ayuda en la prevención de caídas, así como una sensibilización del equipo asistencial y un adecuado registro de indicadores clave, siendo de gran relevancia una inversión y apoyo de los recursos sanitarios en un recurso que al ser social, queda frecuentemente olvidado de las diferentes administraciones sanitarias con las importantes consecuencias que conlleva.”

Aunque nuestros participantes vivan en el ámbito comunitario, esta investigación es un espaldarazo a nuestro Programa de Prevención de Caídas y nos anima a seguir con nuestra labor de prevención, pero también de disminución del número de caídas.

Sacado de *Vlaeyen E, Coussement J, Leysens G et al. Characteristics and Effectiveness of Fall Prevention Programs in Nursing Home ; A Systematic Review and meta- Analysis of Randomized Controlled Trials. J Am Geriatr Soc 63;211-221;2015.

miércoles, 28 de octubre de 2015

¡Lectura recomendable!


Acaba de salir este artículo del horno, como quien dice, y hemos pensado que es importante difundirlo.


Con el objetivo de entender mejor el problema de las caídas y con el horizonte puesto en la prevención, unos investigadores (ver enlace) han publicado un trabajo que lleva por título “Caídas en la población anciana española: incidencia, consecuencias y factores de riesgo”.

Para saber el porcentaje, la incidencia y los factores de riesgo de las caídas, se hizo un seguimiento de 772 ancianos españoles del ámbito comunitario. Durante un año, y con una frecuencia de tres meses, se les preguntó telefónicamente acerca de su capacidad funcional, historia de caídas, antecedentes patológicos, número de fármacos, alteraciones del equilibrio, ayudas para la marcha, capacidad cognitiva y síntomas depresivos. También se registró el número de caídas en el ya mencionado intervalo, información sobre sus consecuencias y la necesidad de recursos sanitarios tras ellas.

El resultado fue que el 28,4% de la muestra se cayó una o varias veces al año y el 9,9% tuvo caídas múltiples. Hay que decir que dos terceras partes de las caídas ocurrieron por razones ambientales/exteriores. En cuanto a las consecuencias, un 9,3% de los que se cayeron tuvieron fracturas (un 3,1% se fracturó la cadera); y más de la mitad, es decir, un 55,4% requirió asistencia médica. Entre estos últimos, el 29% tuvo que acudir a urgencias y el 7,3% fueron ingresados.

Para terminar, los factores de riesgo identificados fueron la edad (>79 años), estar solteras o viudas, tomar más de 2 fármacos, dependencia para las actividades del día a día, poca fuerza o equilibrio y caminar con alguna ayuda técnica.


Desde aquí celebramos la investigación de las caídas y esperamos que, con toda la información obtenida y una intervención multifactorial adecuada, las caídas pasen a ser una mera anécdota.


jueves, 15 de mayo de 2014

Las caídas, un tema muy amplio (IV): como prevenir

Pero, ¿es todo negativo al hablar de temas como las caídas? Hasta el momento, da la impresión de que queremos desmoralizar al lector con tantos preocupantes datos pero…¿no hay luz al final del túnel a medida que analizamos estos “accidentes”? la realidad es muy diferente, y este pensamiento os queremos trasmitir esta vez, puesto que, las caídas se pueden prevenir, y aún habiéndonos caído veinte veces, no quiere decir que vaya a haber una veintiuna.

Exactamente, el ejercicio físico puede reducir las probabilidades de que se produzca una caída en un 15-27%, y en mayor medida, los programas de prevención pueden reducirlo en un 40%(GINÉ-GARRIGA & MARTÍN BORRÁS, 2008).

De hecho, según otro informe (SIELBLEU CATALUNYA, s.d.) analizando el mismo tema, el ejercicio físico reduce las caídas en un 17%, y en entre un 20% y un 40% las posibilidades de rotura.

Por lo tanto, ¿qué hay que hacer para evitar las caídas? Según (FOGARTY, 2002),
el ejercicio físico es esencial, ya que reduce el riesgo en un 25-30%, preguntarle al médico sobre la robustez de los huesos y poner atención en la presión, el corazón, en los diuréticos para el agua y en los calmantes musculares.

Las caídas, un tema muy amplio (III): consecuencias

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Ya que llevamos tanto rato dándole vueltas al tema de los factores que ayudan a sufrir caídas, ha llegado la hora de pasar a las consecuencias, porque, como ya veremos, la lista también es muy extensa. Antes de empezar, en nuestras charlas siempre damos a entender que hay tres tipos de consecuencias: las físicas, las psicológicas y las económicas. Sobre estas últimas hablaremos más tranquilamente en otra ocasión, pero mientras tanto veamos qué podemos aprender sobre las otras dos.

¿Cuáles son, por lo tanto, las principales consecuencias de una caída? Generalmente, en el 5-8% de los casos se produce una rotura, pero en las mujeres mayores que 75 años este porcentaje aumenta considerablemente en un 40% de los casos y en los hombres de la misma franja de edad, en el 27% de los casos. (CARDOSO, s.d.).

Las caídas, un tema muy amplio (II): factores de riesgo

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 Seguramente con tanto numero y tanto dato estaréis medio mareados, pero, ya que sale el tema, ¿por qué se marean o se caen con tanta frecuencia los mayores? En nuestras charlas, con frecuencia recordamos que hay dos tipos de factores: por un lado, los propios o físicos, y por otro lado, externos o del entorno, los cuales influyen los unos en los otros. ¿Qué dicen, entonces, los expertos sobre este tema?

Cuantos más factores de riesgo haya para caerse, más riesgo para caerse. Esos factores de riesgo serían el ejercicio físico, el equilibrio, el calzado, la salud, los ojos (la claridad, ver cerca o lejos, poder distinguir las cosas…), los medicamentos y el entorno. (AUSTRALIAN GOVERNMENT, 2005). Según la misma investigación, sufren caídas en mayor medida los ancianos que mantienen un ritmo de vida sedentario, pero, ¿por qué se quedan en casa? un 20% de los que se quedan en casa atribuyen su falta de movimiento a sus problemas de pie.

De la misma manera, entre los factores que favorecen las caídas también encontramos la debilidad creada por los problemas de corazón, la demencia y la hipotensión, artritis o Parkinson, inflamación de los laberintos y el empeoramiento del estado físico. (NSW Department of Health, 2006) El alcohol también es un factor a tener en cuenta, puesto que reduce la coordinación y el recuerdo y debilita los huesos.

viernes, 9 de mayo de 2014

¿Cómo podríamos trabajar las caídas en el ámbito institucional?

En esta entrada, analizaremos las caídas desde el punto de vista de la enfermería, ya que el artículo que hemos tenido en cuenta para escribir este texto está escrito por un enfermero. ¿De hecho, conocen bien los enfermeros y/o cuidadores la manera de actuar frente a una caída?

Después de llevar a cabo un estudio sobre los trabajadores de hospitales y residencias(Williams & Scudds, 2008), se ha sabido que los trabajadores también le tienen miedo a caerse. Saben que son evitables, aunque no las tengan todas consigo. Ante esto, queda claro que también hay que trabajar con ellos.

La responsabilidad que tienen los trabajadores de los programas de cuidado es grande, demasiado grande a veces, al menos si observamos lo dicho por ciertos estudios(Australian Goverment, 2005). Un 49% piensa que las caídas son inevitables. Respondiendo a otra pregunta, un 51% rechazaba ciertos ejercicios al pensar que los mayores no serían capaces de hacerlo.

jueves, 8 de mayo de 2014

Varias directrices para evaluar caídas

Nota: este texto es un mero resumen del trabajo de Montserrat Lázaro.
 

Se creía que las personas mayores de 89 años tenían otras razones para las caídas, ya que son más comunes (Formiga, Ferrer et Duaso, 2006). Sin embargo, se ha visto que no es así, ya que son las mismas variables, lo único que cambia es la intensidad de la actividad .

Aunque la clasificación sea nueva, podemos diferenciar dos tipos de alumnos en el programa, y en general, en la calle (Delbaere, 2010). Por un lado, están los que tienen ansiedad, los cuales limitan el ejercicio físico por su miedo, los cual aumenta su riesgo a caer. Por otro lado, tenemos los estoicos, los que están repletos de confianza y hacen más ejercicio y la buena situación de sus cuerpos evita las caídas.

Como se puede apreciar, la valoración de las caída y de la propia persona que se acae no es un trabajo fácil, y hay mucho factores a tener en cuenta. Por ello, y con un extenso y detallado artículo de Montserrat Lázaro (s.d.), eso es, exactamente, lo que vamos a mencionar en esta entrada.

Prevenir caídas está en nuestros pies

“Podiatry support crucial to prevent falls” (Spink, 2011)

Conforme van pasando los años, la información que conseguimos mediante investigaciones es mayor,¡y que siga así!

Por eso, cuando nos enteramos que el estado de los pies tenía mucho que decir en cuanto las caídas, más que extrañarnos, nos alegramos, ya que la información nos ofrece oportunidades, en este caso, para evitar caídas.

Aunque no se haya investigado mucho, un programa de prevención de Australia ha abierto un camino en este tema, con la intención de conocer todo lo posible.

Se ha visto que la fuerza de flexión de la planta del pie y los movimientos de inversión y eversión del tobillo condicionan el equilibrio y la habilidad funcional.

El dolor de los pies limita la calidad de vida y también la capacidad funcional, y por si fuera poco, puede crear alteraciones en nuestro cuerpo. Debido a las características mencionadas, la cantidad de caídas puede verse incrementada.

Varios test para medir la condición del individuo (III): SFT

El otro día estuvimos hablando sobre una prueba que pasamos a los alumnos, el POMA. Hoy es el turno del Senior Fitness test.
“El ejercicio físico puede paliar las limitaciones que va imponiendo el proceso de envejecimiento, pero debe ser individualizado a las características de la persona mayor. Por ello es necesaria la valoración de la condición física de ésta. La Senior Fitness Test (SFT) es una batería para tal valoración, y es una de las pocas que está adaptada a los mayores.” (Garatachea, De Paz, Calvo et Val, 2004)
Este examen fue diseñado por Rikli y Jones y surgió para evaluar la condición física saludable de las personas mayores. Esta tiene unas características que la hacen más completa y práctica con respecto a los test que se utilizaban anteriormente. Es una prueba muy completa, ya que los test que componen la batería recogen el mayor número de componentes del fitness asociados con la independencia funcional, mientras que otras baterías realizadas para valorar a los mayores se centran en algún componente concreto. La SFT puede realizarse en personas con diferentes edades entre 60 y 94 años y es de fácil aplicación en cuanto al equipamiento y espacios necesarios, por lo que puede realizarse fuera del laboratorio.


Varios test para medir la condición del individuo (I): POMA

Hay una gran cantidad de exámenes que observan la situación de la gente mayor, pero todos tienen un punto de incertidumbre ante la falta de exactitud o de adecuación. En lo que respecta a nuestro tema, es decir, las caídas de la gente mayor, se necesitan pruebas que midan exclusivamente los pasos y el equilibrio.

Uno de esos es el llamado POMA (Salvá, Bolibar, Lucas et Rojano-Luque, 2005), el cual tiene 13 variables que miden el equilibrio y la actitud física. Además, tienen otras 9 variables que miden las características del andar.

El llamadoPOMA o el también conocido como Tinetti, ha sido recomendado y usado a lo largo de todo el planeta para evaluar la movilidad, paso, y equilibrio de la gente mayor. Hay cantidad de versiones, y una investigación sitemática halló 37 publicaciones diferentes del test, poniendo en entredicho la fidelidad y la efectividad del mismo (KÖPKE et MEYER, 2006).

"No me voy a caer más, no me voy a caer más, no me..."

A modo de introducción, y con la finalidad de que aprendáis estos datos de memoria, empezaremos con unos datos básicos sobre las caídas.
Así, un tercio de los mayores tienen caídas cada año, teniendo las mujeres y los que van avanzando en edad el mayor riesgo. Un buen modo de evitar las caídas es mantener una buena calidad de vida, ya que nuestro equilibrio tiene mucho que decir. Además, ser conocedores de los riesgos a nuestro alrededor y de las razones de nuestras caídas es también muy ventajoso. (CERANSKI & HAERTLEIN, 2002)

Muchos mayores expresan mucho miedo, lo que conlleva encerrarse en casa y que su estado de salud empeore. Eso no hace más que aumentar el riego a caer, algo que termina siendo como una bola de nieve que va en aumento. (CERANSKI & HAERTLEIN, 2002)

Programas de Prevención de Caídas: convirtiendo una idea en realidad

A base de repetirnos hasta la saciedad, ya sabréis que el 25-33% de los mayores de 64 se cae, y la mitad de los mayores de 80 años (DUASO, CASAS, et al. 2011). En consecuencia, un 5-10% suele tener lesiones graves y un 7.5% de los que van al hospital es por las caídas.

Ante esta tesitura, es normal querer hacerle frente a esta situación, y una de las opciones es poner en marcha un programa de prevención de caídas.
De todos modos, no es nada fácil emprender una aventura de este calibre de cero, pero en esta entrada os daremos unos cuantos consejos, recogidos, sobre todo, de la red ProFaNe, y en especial, de la doctora Dawn Skelton.

¿En realidad, para qué sirve un servicio inmejorable de prevención de caídas si nadie acude a él (Skelton, 2011a)?
Puede haber diversas razones para las clases vacías o las negativas a acudir, como por ejemplo, miedo a caerse, negarse a hacer ejercicio, la falta de confianza en el ejercicio físico, mal transporte, no ver el riesgo de que te caigas, no estar en forma… Nosotros, por nuestra experiencia, sumaremos unos cuantos más: las continuas visitas que tienen que hacer al médico; los viajes de vacaciones y el IMSERSO; pereza; cuando el servicio es gratuito; falta de compromiso,…

El ejercicio físico: ni cualquier cosa, ni de cualquier manera

En esta breve entrada, os daremos un par de pinceladas para orientaros a la hora de diseñar nuestro programa de entrenamiento, utilizando dos artículos de Dawn Skelton para ello. 
  
 Como es normal, queremos mejorar nuestros programas, y de vez en cuando recibimos pistas al respecto. Por ejemplo, es recomendable que un programa dure al menos 3 días a la semana, durante 3 meses (Skelton, 2011a)
Si no es así, aún siendo mecanismos muy utilizados, el ciclismo y andar no mejoran el equilibrio por sí solos. Lo que hay que hacer para mejorar el equilibrio es repetir ejercicios regulares con un riesgo limitado.

La tristeza nos tira al suelo

Otros factores importantes que afectan a las caídas son la soledad y la depresión, exactamente la enfermedad más común entre la gente mayor. Por poner un ejemplo, en EEUU un porcentaje entre 20% y 40% puede tener depresión entre la gente mayor (Bulut, 2009), una oscilación percentil que se da por la tendencia del individuo a esconder la enfermedad.

La aparición de la depresión cambia según la edad del individuo que la sufre: hasta cumplir los 40 sube constantemente, luego sufre una bajada y por último, a los 80 años empieza a subir de forma vertiginosa.

La depresión sería la falta de interés en el ocio y pasárselo bien, junto a otros efectos como por ejemplo, falta de apetito, insomnio, bajada de energía, cansancio, psicomotricidad cambiante, perdida de la capacidad de concentrarse, aumentar la sensación de culpabilidad, perder la habilidad para pensar, tener pensamientos que inducen al suicidio etc.

Las causas, sin embargo, son casi infinitas. Por ejemplo, el fallecimiento de alguien cercano, debilitarse físicamente, bajada de motivación y objetivos, ir perdiendo independencia y el desorden genético (Bulut, 2009).