La
relación que tienen los mayores con las medicinas es muy
cambiante, y normalmente no es una relación buena. Además,
muchas veces las caídas se meten por medio.
Esperemos
entender esta situación mejor con la ayuda de esta entrada.
En un
estudio (Castel et al.) se analizó un 78.5% de los
medicamentos consumidos por la muestra de estudio, de los cuales se
aconsejó cambiar 41. Sólo 19 de esos se reemplazaron,
es decir, el 24.4%. Esto deja claro la necesidad de cambiar la
relación médico-farmacéutico, ya que de las 31
relaciones solo respondieron 14 (el 45%) y sólo 10 hicieron
algún cambio (un tercio). (Skelton, 2012c)
Esto
quiero decir que mucha gente (mayor) toma medicamentos que no le
conviene, y que los médicos tienen parte de responsabilidad en
ello.
Por otro
lado, podemos observar dos polos en la actitud hacia los
medicamentos, por un lado tenemos los que se sobremedican y los que
no toman lo recetado. Pues, éstos últimos tampoco
tienen muchas razones para alegrarse, ya que tienen un promedio de
caídas del 1.1 al año, frente al 0.7 de los que toman
lo recetado. Sacad vuestras propias conclusiones (Skelton, 2012c).
La
polifarmacia consiste en tomar más de 4 medicamentos y sin
lugar a dudas crea sus daños, entre ellos, las caídas
(Skelton, 2012b). Siendo esto así, diferentes estudios han
concluido que observar los medicamentos y cuando sea posible,
cambiarlos a mejor, reduce las caídas. Además, los
medicamentos tienen más efecto que muchas enfermedades a la
hora de provocar las caídas.
Un estudio
realizado en Finlandia, siguiendo a los riesgos de los medicamentos,
concluyó que la polifarmacia es un medidor de mortalidad entre
la gente mayor de 75 años (Skelton, 2012b).
