El otro día estuvimos hablando
sobre una prueba que pasamos a los alumnos, el POMA. Hoy es el turno
del Senior Fitness test.
“El ejercicio físico puede
paliar las limitaciones que va imponiendo el proceso de
envejecimiento, pero debe ser individualizado a las características
de la persona mayor. Por ello es necesaria la valoración de la
condición física de ésta. La Senior Fitness Test
(SFT) es una batería para tal valoración, y es una de
las pocas que está adaptada a los mayores.” (Garatachea, De
Paz, Calvo et Val, 2004)
Este examen fue diseñado por
Rikli y Jones y surgió para evaluar la condición física
saludable de las personas mayores. Esta tiene unas características
que la hacen más completa y práctica con respecto a los
test que se utilizaban anteriormente. Es una prueba muy completa, ya
que los test que componen la batería recogen el mayor número
de componentes del fitness asociados con la independencia funcional,
mientras que otras baterías realizadas para valorar a los
mayores se centran en algún componente concreto. La SFT puede
realizarse en personas con diferentes edades entre 60 y 94 años
y es de fácil aplicación en cuanto al equipamiento y
espacios necesarios, por lo que puede realizarse fuera del
laboratorio.